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viernes, 23 de marzo de 2012

La sonrisa de la Monalisa 
Otras cosas

Publico en nuestro blog este artículo de la revista homónima que dedicamos a Pili en el número de las navidades de 2.010. Me apetecía hacerlo.
Publico en nuestro blog este artículo de la revista homónima que dedicamos a Pili en el número de las navidades de 2.010. Me apetecía hacerlo. Os recomiendo que antes de releerlo subáis el volumen de vuestro ordenador y pongáis en marcha el reproductor que he instalado en el blog.

Si la sonrisa que muestras en esta fotografía posee alguna propiedad que la defina de manera particular, ésa no es precisamente la de su solidez sino, al contrario, la de su evanescencia. Porque cuando contemplas detenidamente la imagen durante un rato, esa sonrisa que nos sedujo al principio empieza a desvanecerse, se vuelve traslúcida y se transfigura levemente. Entonces, y como por ensalmo, en tu rostro demudado se van dibujando indelebles los rasgos de otra expresión, mucho más hermosa y conmovedora, y auténtica, que, al abrirse delicadamente a nuestra mirada refleja fielmente el conjunto de estados emocionales que te embargaban realmente en el momento de hacerte la fotografía, la verdadera expresión de lo que sentías justo entonces.
Esa nueva imagen tuya queda plasmada en ese aire de satisfacción merecida con que –más que a la cámara- miras al fotógrafo; y en ese gesto contenido de responsabilidad acatada; y en ese atisbo templado de discreción e integridad; y en esa mueca sutil de resignación consecuente; y en ese rictus afectivo de fraternidad ofrecida; y en ese escorzo mesurado de cansancio silente; y, después de todo, también en esa sonrisa fugitiva con la que pretendiste encubrir, de manera consciente o inconsciente, cada uno de los aspectos de tu rostro aquí descritos para que pasasen desapercibidos para nosotros.
Entonces, sobrecogidos en nuestro fuero interno por un impulso sublime, descubrimos que esas facciones de tu rostro transformado encarnan en realidad los atributos que confieren su carácter singular a nuestra familia y el pilar que sostiene y preserva sólidamente sus vínculos de entronque y sobrevenidos, en cuya consistencia encontraron el amparo para resistir inquebrantablemente cohesionados todas las embestidas y dentelladas de la vida. Relación sólida y duradera, gracias a ello, y conservada a pesar de todo lo que pudo dañarnos a lo largo de los años, y de todos los acontecimientos; a pesar de las distancias que pudieron dispersarnos y de los obstáculos que pudieron reducirnos; de las plagas que pudieron exterminarnos y de las tormentas que pudieron amedrentarnos; de los rencores que pudieron afligirnos y de nuestros enemigos que pudieron soliviantarnos; y, en definitiva, a pesar de todas las adversidades y los infortunios a los que hemos tenido que enfrentarnos juntos en el transcurso del tiempo, sin que lograsen menoscabarnos.
El último estado que embargará al lector que al contemplar tu fotografía haya percibido las mismas sensaciones que nosotros será, por fin, un estado de seguridad. Porque en la estampa de tu rostro, transfigurado o no, reconocerá dichosamente el perfil del ser en quien -¡desde hace tanto ya!- todos depositamos la responsabilidad de salvaguardar la idiosincrasia y las costumbres de nuestra familia; y a quien, por ello, debemos el hecho de que podamos vivir en la confianza de que así –sólo así- la Navidad renacerá de manera natural en nosotros, tantas veces como la ocasión lo requiera, a lo largo de todo el año.

8 comentarios:

  1. Buenisima la innovacion. Los artistas geniales.

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  2. Me alegro de que te haya gustado. Si la pones con el volumen bajito, como fondo, la canción crea el clima ideal para la lectura de los artículos de este blog. La canción me la grabaron Marián y Javi allá por noviembre, durante los ensayos para el acto de San Juan de la Cruz, para una idea que no llevé a cabo. Ahora creo que ha encontrado su sitio.

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  3. Aprovecho para deciros, por si no os habéis dado cuenta, que desde hace unos días en la columna de la derecha hay un enlace a los últimos comentarios. Echadle un vistazo de vez en cuando porque tenderéis a la vista y a la mano los comentarios escritos en artículos más antiguos, que es fácil que puedan pasar desapercibidos. Ahí siempre tendréis los últimos comentarios publicados y el enlace al artículo correspondiente.

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  4. Ramiro me ha enviado un correo que más bien debiera ser un comentario a este artículo. No creo que le importe que lo publique. Dice así:
    "Mágnífica la idea de incorporar la canción de la familia (había descubierto las voces antes de leer los comentarios, a pesar de mi mal oido). Fantástico recordar de nuevo el artículo de la Mona Lisa. Solo te ha faltado decir que la foto, como no podía ser de otra manera procede de Barcelona, cuna de una buena parte de las fotos familiares."

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  5. ¿Hay pique, o es que me lo parece a mi?

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  6. ¿Cómo osas hablar de pique? Los caminos del señor son inescrutables, Pili. Como los de nuestro hermano Ramiro, que para algo se le parece oficialmente desde anoche.
    Creo que fueron don Juan Manuel y el Arcipreste de Hita, y no recuerdo bien en qué orden, los primeros en advertir que las obras literarias se distinguen entre sí por el estilo propio de quien las escribe e impulsaron la defensa de la autoría de cada obra. Hasta entonces el escritor tenía la consideración de un artesano más y a sus obras no se les daba ninguna consideración artística. Con ellos se empezó a considerar la importancia de ponerle cara al autor de cada obra, así como la de ver el estilo que cada autor imprime a sus obras. Como una disciplina ineludible de mi comportamiento social, desde que aprendí esto siempre he procurado dar publicidad a la autoría de todo lo ajeno de lo que alguna vez me he servido. En este sentido, considero justa la "queja" de Ramiro. La foto es la misma que utilicé para hacer la revista, si bien con un largo proceso de edición posterior, en aquel caso. No obstante, no hubiese estado de más por mi parte haber mencionado a Ramiro como autor de la foto. Mea culpa.
    Este era mi sentir antes de ver tu comentario, e incluso antes de recibir el correo de Ramiro. Ahora en este asunto lo que veo también es un poquito de cachondeo, ¿no te parece?

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  7. JAMAS OSARIA YO TOMARME A CACHONDEO UN TEMA TAN SERIO. PERO..... ¡AL DECIR UN LARGO PROCESO DE EDICION
    ¿NOQUERRAS DECIR QUE UTILIZASTE EL PHOTOSHOP? ¿QUE LA SONRISA NO ES AUTENTICA?

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  8. Joder, y luego soy yo el que tengo fama de quisquilloso en la familia. Es cierto que hubo un largo proceso de edición de la fotografía: para recortarla y enmarcarla convenientemente, para corregir algunos parámetros de exposición, brillo, color, etc, para desenfocar el fondo y poco más. Pero lo único que no toqué fue tu rostro, que se mantiene inmaculado conforme al original, con la sola excepción del reflejo de las gafas que, como puedes ver cotejando la imagen de este artículo con la de la revista, en ésta lo hice desaparecer. Si la foto conserva algo verdaderamente auténtico, no ya del original sino de tu verdadera expresión enel momento de hacerte la fotografía, eso es tu giocondina sonrisa. De todas maneras, el mérito de la foto no está en los arreglos practicados, sino que descansa exclusivamente en tu don natural para posar y en el fotógrafo, que supo plasmar en una instantánea todo lo que yo, con poca fortuna más bien, intenté describir con palabras.
    Dicho todo esto por el placer de alargar el hilo de este artículo, más que otra cosa.

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